jueves, 8 de septiembre de 2011

Perversa - ¿Qué dicen tus ojos?


Quiero confesar algo sobre mí y Jeff Goldblum.



Siempre le he seguido desde La Mosca que en su momento fue la peli más fuerte que yo había visto y me dejó con una extraña sensación de admiración y miedo entremezclados.

Desde entonces cada detalle de este actor me despierta a la perversidad.


Su sonrisa retorcida, esa forma especial de mover las manos con esos dedos largos, quizá su color de piel, quizás su cabello, quizás sus gestos irónicos, dulces como queriendo jugar siempre o su labio inferior y el como lo devuelve a su sitio al terminar de hablar. 

En su mirada perversa, pienso que guarda algo y siento ese escalofrío que sentí al ver la Mosca hace años luz.


En Jurassic Park me di cuenta que jamás sería un Indiana Jones pero a pesar de que no me gustó la película la volví a ver sólo por verle.


En el Día de la Independencia me encantó verlo representando el papel de nerd entregado a sus cavilaciones, con el lápiz sobre la oreja y esos lentes que le quedan tan bien.


Más aun cuando lo vi en Adam Resurrected me llenó de pavor no por las escenas terroríficas, que no las hay, sino por la temática de la mente humana y el deseo de encauzarla cuando se ve violentada hacia lo desconocido o lo impropio y el concepto de "loco" que perfectamente le cabría al personaje de Adam y las consecuencias de una vida retorcida.

La verdad es que los ojos de Jeff Goldblum siempre me llevan a lo erótico, por más sonrisa envuelta en dulzura que quiera representar, allí está ese misterio escabroso que me hace temblar, puede que sea sólo impresión mía.

En la última película que hizo con Jennifer Aniston, The Switch pues lo mismo, a pesar que actuaba de un buen jefe y buen amigo sus actos, sus pasos, sus manos y sus ojos me llevan a pensar en cama y no precisamente para dormir.

Antes de esa peli vi a Harrison Ford y Diane Keaton en la comedia Morning Glory y lo mismo Jeff Goldblum representaba un papel pequeño, con escenas de oficina pero al verlo sentí que había un mensaje oculto en todos sus actos algo que señalaba sutilmente un: "quitate la ropa". Incluso cuando está corriendo por Central Park y la protagonista lo alcanza para hablarle yo ya me lo imagino en algún acto  de caracter sexual y llegando a este punto me pregunto: ¿no seré yo que desde siempre le he tenido ganas?  No o sí pero no. Es él, es lo que quiere decir con los ojos, es algo perverso que me despierta cada vez que lo veo. 

3 comentarios:

AM Editorial dijo...

Jajaja... algo tiene. Me quedo con la primera foto, las otras me dan pelín de escalofrío.

Es cierto, este señor suele estar implicado en proyectos de ciencia ficción, películas donde se pasa bastante miedo.

No he visto La mosca, creo que me traumatizaría... bastante miedillo me dan los insectos ya, como para alimentarlo.

Pero, aunque sean tus ganas las que alteran tu percepción, es cierto... tiene una mirada de "te voy a hacer... no sé si bueno o malo, pero algo prohibidisimo"

Un abrazo!

papacangrejo dijo...

Me encanta este actor, aunque sin carga erótica jejeje. No he visto Adam Resurrected, la veré.

pseudosocióloga dijo...

Yo no diría perverso pero sí, a mi también me gusta.
Y había una peli que hacía de turco....que memoria la mía.